Paseos en kayak en Coronado

Enjoy Osa Kayaking

Autoras: Carolin Wrede y Daniela León

Al cabo de un rato, nos fuimos acostumbrando un poco y nos fue mejor. El guía hace varias paradas para informarnos sobre la zona y las plantas y animales que vemos. Lo más destacado del recorrido fueron los numerosos monos que vimos saltando por el bosque. Sin embargo, también observamos una gran variedad de cangrejos, aves y murciélagos. Al seguir río abajo, llegamos a un lugar donde nos detuvimos y salimos del agua para tomar un descanso. Por más fácil que parezca, el kayak es un verdadero ejercicio para los brazos y es increíblemente agotador bajo el calor de Costa Rica. 

Unas hermosas palmeras y el río rodeaban el lugar donde hicimos una parada. Bebimos un poco de agua y comimos unas deliciosas piñas frescas. Después, nuestro guía nos trajo un coco de una de las palmeras y nos lo abrió. El resultado fue agua de coco fresca y «copra» (la pulpa del coco).

Si estás buscando cosas que hacer en Costa Rica, te recomiendo que consideres hacer un recorrido en kayak por los manglares de Terraba. Así podrás practicar algo de ejercicio físico mientras disfrutas de la belleza y la tranquilidad de la naturaleza. Nosotros hicimos un recorrido de tres horas con unos amigos en el pequeño pueblo de Coronado. Primero, el guía nos dio algunas instrucciones sobre cómo remar correctamente en el kayak.

Cuando todos se sentaron en sus kayaks, la excursión pudo comenzar. Al principio, navegar por los pequeños «caminos de agua» de los manglares resultó complicado, ya que la persona que iba atrás tenía que remar y dirigir la embarcación al mismo tiempo, mientras que la que iba delante no tenía que hacer nada. Coordinarse con tu compañero es más complicado de lo que parece; sobre todo, tomar las curvas sin chocar contra los árboles fue todo un reto para nosotros.

Enjoy Osa Kyaking Tour

Tras un breve descanso, volvimos a subir a los kayaks y remamos de regreso. Durante el trayecto, vimos a los monos saltando entre los arbustos y los árboles a orillas del río. Nos detuvimos un rato para observarlos. Después, regresamos al punto de partida. Cuando ya casi habíamos llegado, vimos a más monos que utilizaban las ramas de los árboles para cruzar el río por encima de nuestras cabezas.

Estábamos agotados tras la larga excursión cuando regresamos al punto de partida. El recorrido en kayak por el río fue tranquilo y apacible, lo que nos permitió disfrutar de la naturaleza de una forma totalmente diferente a como lo había hecho antes. Mi única recomendación es llevar protector solar, un sombrero y una camiseta, porque, aunque los usamos, todos acabamos con quemaduras de sol muy fuertes.

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